lunes, 4 de agosto de 2014

Bienvenidos a la 13 edición de Patrulla Legal...


En estas semanas hemos recorrido nuestros primeros 52 km, el equipo patrullero No. 13 está compuesto por voluntarios: Ramón Zammarchi, Alejandro Salazar y Anthony Jácome bajo la coordinación de Elizabeth Vásquez.

Quieres ser voluntari@? Escríbenos a info.transgenero@gmail.com

lunes, 17 de junio de 2013

Documental Patrulla Legal se estrena en Galápagos



http://bit.ly/17TmubJ

Durante tres días consecutivos se cumplió la segunda jornada del Festival de Cine Ecuatoriano que se desarrolló en las Islas Santa Cruz y San Cristóbal en la provincia de Galápagos.

Este evento organizado por el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Provincial de Cultura de Galápagos, convocó a pobladores y visitantes de las islas encantadas, quienes disfrutaron gratuitamente de reconocidas producciones ecuatorianas como son:

La Llamada (David Nieto)
Pescador (Sebastián Cordero)
Ecuador vs. El resto del mundo (Pablo Mogrovejo)
Patrulla legal (María Ángeles Palacios)

Después de cada función, se realizaron interesantes conversatorios, en los cuales el público asistente debatió sobre los temas propuestos en los distintos films. Al finalizar la jornada, se abrió la invitación para el tercer ciclo del festival que comenzará el próximo 28 de marzo.

Patrulla Legal: Asesoría Jurídica Itinerante

Documental "Patrulla Legal... El Derecho en la Calle"



UNA PEQUEÑA "PATRULLA" RECORRE LAS CALLES NOCTURNAS DE QUITO COMBATIENDO EL ABUSO POLICIAL CONTRA LAS TRABAJADORAS SEXUALES TRANS Y FOMENTANDO LA CREACIÓN DE ASOCIACIONES, LA LUCHA POR LA LIBERTAD ESTÉTICA Y LA IDENTIDAD. LOS ACTORES PRINCIPALES, PATRULLEROS Y TRABAJADORAS SEXUALES, NARRAN LA HISTORIA DE ESTE PROYECTO, SUS TRIUNFOS Y ADVERSIDADES.


FICHA TECNICA

Patrulla Legal... El derecho en la Calle
Idea Original: Elizabeth Vásquez
Dirección: Mariangeles Palacios
Producción Ejecutiva: PROYECTO TRVNSGEN3RO
Producción General: Iván Maestre
Dirección de Fotografia: Camilo Andrade
Realización: Namaste - Luna Films - 21 film
Duración: 60 min
Año: 2011

miércoles, 30 de mayo de 2012

Documental "Patrulla Legal: El Derecho en la Calle"



"El trabajo de la Patrulla Legal y del Proyecto Transgénero es un referente. Para mi y para muchos jóvenes fue, desde 2007, la posibilidad de entender una estrategia paralegal para el ejercicio efectivo de los derechos culturales. No es el primero ni el único ni el último en trabajar sobre derechos GLBTI... Lo que importa es que reconozcamos la necesidad de frenar desde nuestras prácticas los gestos de odio. Este miércoles 30 de mayo a las 19h30 en el CAC. ¡¡¡¡les esperamos!!! Ana Rodríguez, Directora Centro de Arte Contemporáneo de Quito, 2012.

viernes, 26 de agosto de 2011

Patrulla Legal recorre las calles de Quito desde el 2002

















Transexuales Desafían Al Peligro En Las Calles De Quito Con Valor Y Formación
Quito, 1 jul (EFE).- Una veintena de prostitutas transexuales desafían todas las noches los peligros de las calles de Quito y el rechazo social sin más armas que sus agallas y la formación que les da el colectivo Proyecto Transgénero.
Expuestas a todo tipo de riesgos, como atracos, la discriminación por parte de transeúntes o la policía, e incluso la muerte, como manifiestan varios casos recientes, chicas de entre 14 y 35 años ejercen de trabajadoras sexuales en un país en donde la aceptación de su colectivo es aún incipiente.
"La noche es a veces buena y a veces mala, a veces te tiran piedras, botellas.... a veces te sacas para la comida y a veces no, es una vida en la que nunca sabes si vas a llegar a tu casa", explicó a Efe Diana Carolina, que con 34 años es una de las veteranas de la Y, un sector del norte de Quito.
Experimentada y superviviente, recordó cómo se vio abocada a la prostitución tras ser rechazada por su familia por nacer en un cuerpo que no sentía suyo.
Diana Carolina asume hoy todos los riesgos de su profesión por 10 o 20 dólares por servicio con miedo desde que un grupo de homófobos le propinaron una paliza hace 10 años en Guayaquil.
Aunque todas coinciden en que las noches actuales están mucho más calmadas que antaño, las trabajadoras sexuales se arriesgan a que las arrojen botellas con líquidos, desde huevos a orines, e incluso gas pimienta, según dicen, pues el odio hacia lo diverso por parte de algunos convierte sus salidas en una ruleta.
"Me asusta mucho cada vez que subo a un coche, parece que si subo, no sé si bajaré muerta o viva", resumió Emily, manabita de 23 años, que con cinco meses en Quito es una de las más novatas.
El panorama ha mejorado en los últimos años gracias al Proyecto Transgénero, una organización sin ánimo de lucro creada en 2002 que ha conseguido enormes avances para los transexuales en Ecuador.
La ley antidiscriminación, la tipificación en 2009 de los crímenes de odio, la inclusión en la Constitución del 2008 de la "Libertad estética" y la "No discriminación por identidad de género", y el derecho a escoger libremente el nombre en el registro civil son algunos de sus logros.
Miembros del proyecto integran la llamada "patrulla legal", que recorre tres noches por semana los principales sitios de prostitución para velar por las transexuales, a las que ayudaron a constituirse en asociaciones e informan de sus derechos.
"Desde que descubrieron que tienen derechos, la violencia en la calle empezó a disminuir", señaló Ana Almeida, arquitecta y directora ejecutiva del proyecto.
Incluso mejoró la relación con la policía, que antes perseguía y detenía arbitrariamente a las chicas e incluso las llevaban a "hacer natación", es decir, las arrojaban al lago del parque de la Carolina, según recuerdan Almeida y las muchachas.
"Antes te llevaban presa y cuando les daba la gana te soltaban -recuerda Diana Carolina-. O si no, te venían, te pegaban y te gaseaban. Porque vestirse de mujer era un delito, cuando en realidad no es así".
"Eran dos grupos históricamente encontrados, era violencia contra violencia, no había diálogo. Ahora la policía sabe que después de varios crímenes de odio en zonas de trabajo sexual también están para proteger a este grupo tan vulnerable", afirmó Elizabeth Vásquez, abogada y fundadora del proyecto.
Aunque el viento les sopla ligeramente a favor, las chicas siguen dependiendo de ellas mismas para seguir adelante.
"Cuando una persona trabaja en la calle lo más cercano que tiene a una familia son sus amigas o conocidas. En la calle quienes están son tus amigas, si te llevan presa te vienen a visitar, o si no tienes para comer te ayudan", subrayó "la José", presidenta de la Asociación de la Y, quien actúa habitualmente como mediadora entre los organismos públicos y las otras chicas transexuales.
La José, también apodada "La Cariño" o "Belinda", quien como otras compañeras tiene estudios superiores, denunció el enorme camino que queda para una total integración.
"Me he sentido discriminada demasiadas veces. Por ejemplo, cuando vas a un centro, a un mall y uno va a comprar, la gente te tiene que respetar por lo que vamos a hacer, pero se niegan a atenderte", dijo.
Martí Quintana
Imagen y texto Agencia EFE.

jueves, 14 de abril de 2011

QUIEREN SANCIONAR EL ODIO

12:35 | Jueves 14 de Abril 2011PDFImprimirE-mail


2011_04_14_trans

Patrulla Legal tiene como objetivo instruir a la Policía y la comunidad el respecto por las personas 'trans'. Foto: Archivo/ UN

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GLBT
Grupo de activistas busca que la relación entre la comunidad y trabajadoras sexuales no sea demasiado densa.

El auto pasó muy rápido, casi nadie logró identificarlo. Ante los insultos y los objetos lanzados, Ana se cubrió la cabeza con los brazos y se agachó lo más que pudo. Esta vez, a las trabajadoras sexuales de La Y, les lanzaron vasos que contenían salsa de tomate, papas fritas y huevos.

Para Ana Almeida, de Patrulla Legal, esta era una muestra de odio en contra de las personas distintas, que han optado por tener otra opción sexual y ofrecen sus servicios sexuales en las calles de Quito.

Por reacciones como estas, que en otros casos han llevado a cometer crímenes contra los transgénero, se creó la Patrulla Legal, que tiene como objetivo buscar que se sancione los delitos de odio.

"La Constitución penaliza los crímenes de odio desde el 2009", dice Ana, "pero todavía no se ha juzgado a nadie por este delito", asegura.

¿Cómo trabajan?
Patrulla Legal busca evidenciar los delitos de odio. Todos los fines de semana, un grupo de voluntarios de distinta condición social y de género, sale a visitar los lugares donde se ejerce el trabajo sexual, con el fin de informar a trabajadoras, Policía, personas que contratan servicios sexuales y a la comunidad sobre los derechos de las transgénero.

Antes ellas pensaban que eran cualquier cosa y que se las podía detener indiscriminadamente... se les ha quitado su derecho a la dignidad, a un nombre. Las insultan y agreden, también se les han mermado derechos a la educación, a la salud", denuncia Ana.

Sus actividades
Desde el 2007, Patrulla Legal se encarga de capacitar a los Uniformados. "Ha dado resultados enormes en el descenso de violencia entre Policía y transgéneros"; dice Ana.

También han otorgado una cédula especial a las trabajadoras, en la que se puede leer el nombre legal, junto al nombre cultural, es decir el que la trabajadora sexual ha elegido para darse a conocer como transgénero.

También consta el nivel de intervención corporal al que ha sido sometida esa persona, es decir, sí tiene cirugías que le hayan servido para transformar su cuerpo de hombre en mujer.

Los datos clave
En el 2002 tres estudiantes de Derecho de la Universidad Católica, y Yelina, una trabajadora sexual, salieron a las calles para dar asesoría legal a trabajadoras sexuales.

En el 2004, tras el asesinato de Yelina, por motivos de odio, el grupo de trabajo pasó a llamarse Patrulla Legal.

Más de los transgénero:


Fuente: Diario Ultimas Noticias, edición electrónica jueves 14-04-2011

martes, 12 de abril de 2011

"Patrulla legal" contra la discriminación


Ante el aumento de asesinatos de transexuales en Quito ha resurgido la patrulla legal, un servicio que los asesora para denunciar a quienes los discriminan o maltratan.

Fecha de Publicación: 2011-03-30 14:29



La casa Trans está ubicada en el centro norte de Quito, todos los jueves la patrulla legal se reúne con representantes de las cuatro asociaciones de trabajadoras sexuales Trans que existen en la capital. Son un grupo de abogados y activistas que las asesora legalmente para que conozcan sus derechos y eviten ser víctimas de violencia y discriminación.

Shirley Valverde, miembro de la patrulla legal, comentó las novedades de la semana y sobre el asesinato de otra compañera. Explicó que a diferencia de otras muertes, cuando asesinan a una transexual se lo hace con saña, sus cuerpos generalmente son encontrados con señales de tortura.

El trabajo de la patrulla legal es en las calles, las jornadas pueden extenderse hasta las cuatro de la madrugada.

Las agresiones a transexuales pueden ser sancionadas desde el año 2009 como delitos agravados porque ya están tipificados los crímenes de odio por identidad de género.

Según nuestro Código Penal, incitar a la violencia moral o física contra personas por su orientación o identidad sexual será sancionado con tres años de prisión, y en caso de asesinato, pueden recibir una condena de hasta 16 años.

El problema es que sus familiares no quieren denunciar los abusos, por eso la patrulla legal las animó para que sean ellas quienes inicien el juicio por el último asesinato de una de sus compañeras ocurrido hace dos meses.

También les enseñan a hacer respetar su derecho a la libre movilidad y a ejercer el trabajo sexual, pues a pesar de que es legal todos los días los vecinos o la Policía impiden su trabajo.

Aunque las agresiones continúan, las transexuales del sector de la Y, la Mariscal, San Blas y la Michelena, se están organizando. Ahora están pendientes de anotar la placa de los vehículos y otros detalles que les permita denunciar a sus agresores. Piden que la sociedad les abra las puertas para que el trabajo sexual no sea su única opción.


Quito.Fuente: Ecuavisa

domingo, 24 de octubre de 2010

Operadoras/es de justicia género-sensibles

Hoy, en un procedimiento de audiencia para conocer una denuncia de robo que involucró a una persona transfemenina, pudimos comprobar el adecuado tratamiento no-discriminatorio por parte de la Fiscal y la policía encargada del parte. La persona fue tratada como "señora" y ciudadana.

Se utilizó lenguaje femenino y convalidación de nombre cultural y se procedió a un arreglo en aplicación de justicia de paz que benefició a ella y al denunciante. Qué satisfacción que haya operadoras/ es de justicia género-sensibles. Qué satisfacción ver que el trabajo de la Patrulla Legal ha dado tantos frutos.

Todo empezó a las 4 de la mañana, con la llamada desde la PJ de la denunciada... a las 10 se realizó la audiencia. El policía hizo el parte tal y como le enseñaron en el curso "procedimiento policial género sensible". Todos los involucrados en el proceso respetaron la identidad de género de nuestra compañera. Finalmente a las 11 estábamos fuera, cambios estructurales evidenciados... misión cumplida :)

miércoles, 8 de septiembre de 2010

PRIMER MATRIMONIO GAY EN ECUADOR

Quito, 6 septiembre de 2010:

HUGO VERA, activista GLBTI ecuatoriano de 23 años y JOEY HATELEY, activista británico de 34, contraerán matrimonio en las dependencias del Registro Civil de esta ciudad, el 23 de noviembre de este año. El enlace fue anunciado este sábado 4 de septiembre en la discoteca gay "Blackout", en Quito, en el contexto de una presentación artística de HATELEY dedicada públicamente a su prometido en nombre de las familias alternativas y los amores subversivos, políticos y múltiples. Se trata del primer matrimonio gay a celebrarse legalmente en el Ecuador y será posible gracias a que uno de los contrayentes nació mujer. A pesar de haber transformado su cuerpo para convertirse en hombre, y llevar legalmente un nombre de varón, HATELEY mantiene en su documento nacional de identificación, la mención de sexo legal "femenino".


Los novios, ocupados en preparativos de boda, afirman que se casarán por cuatro razones:

1. Porque creen que consagrar al MATRIMONIO como una opción exclusiva de HETEROSEXUALES y relegar a los GAYS a la UNION DE HECHO es instaurar un APARTHEID en el que hay ciudadanos de primera categoría y ciudadanos de segunda. Es enfatizar una visión reduccionista y mercantil de lo que es una familia diversa.

2. Porque celebran que la misma ley discriminadora que le ha negado a HATELEY su derecho a cambiar el sexo en sus documentos es la que hoy no tiene más remedio que concederle el derecho a casarse con un hombre.

3. Porque al amparo del matrimonio, quieren superar las trabas que usualmente enfrenta una pareja de distintas nacionalidades en cuanto a problemas de residencia, así como beneficiarse de la protección a su "familia diversa": Hugo es papá de una niña de cuatro años y planea, en el futuro, procrear al menos otro hijo con Joey.

4. Porque quieren recordarle a la sociedad que no sólo existen hombres y mujeres sino que también existen las personas trans. Por lo tanto, afirman, la ley debe evolucionar y empezar a reconocer a todas las identidades y cuerpos distintos.

PRIMER MATRIMONIO GAY EN ECUADOR

La Vida en la Casa Trans: Eventos y Noticias: PRIMER MATRIMONIO GAY EN ECUADOR: "COMUNICADO DE PRENSA: Quito, 6 septiembre de 2010: HUGO VERA, activista GLBTI ecuatoria..."

viernes, 27 de agosto de 2010

Subvertir las paralelas

Artículo publicado en El Telégrafo, 15-06-2008

ELIZABETH VÁSQUEZ
Columnista


En mi vida surgió una distancia así: corta, porque apenas medía cinco metros; profunda, porque era una distancia entre líneas paralelas, y la geometría condena a las paralelas a no encontrarse. Mi distancia surgió cuando la segunda mitad de la carrera de Derecho me quedaba cuesta arriba con su oferta académica de corte mercantil. Había decidido tomar una clase nocturna motivada por su fama de fácil, en el entendido de que al propio profesor le parecía infernal hablar de títulos valores a esas horas. El hecho es que la clase acababa pasadas las nueve y cogí la costumbre de bajar a pie por la vereda derecha de la avenida Mariscal. A esas horas, un grupo de trabajadoras sexuales trans tenía la costumbre de tomar posesión de una esquina en la vereda izquierda de la misma calle. Durante meses, caminé por mi paralela, incapaz de cruzar a la de ellas, aunque me moría de ganas. La noche en que, haciéndome caso, salvé el abismo de cinco metros entre las dos veredas, terminé de conversar con Yelina a las tres de la mañana. Fue el inicio de una amistad que duró por años hasta que ella murió, en la misma calle que fue suya. A través de Yelina y de “Las Chicas Lafayette”, conocí un derecho distinto al que me había enseñado la academia: uno que se deja construir, creativo y profundamente insurgente. Quienes fuimos parte de esta experiencia - gente de la calle y gente de las aulas - le pusimos el nombre de “Patrulla Legal”. Sólo mucho después supimos que lo que hacíamos era un “uso alternativo del derecho” y que la teoría detrás de tales usos se denomina “iusalternativismo”. Empezamos a pie, luego en taxi; y al cabo de cinco años, logramos motorizarnos para “hacer patrulla”: activismo jurídico itinerante.

“Hay un Derecho distinto al de la academia: el que se deja construir, el creativo…”


Afortunadamente, el iusalternativismo no tiene manual de procedimiento. Hay tantos usos alternativos del derecho como intenciones de forzar evoluciones sociales y jurídicas. No obstante, las lecciones de Patrulla Legal llenarían fácilmente un manual. El encuentro entre realidades sociales históricamente paralelas es especialmente fértil en revelaciones. ¿Cómo no entender, por ejemplo, la necesidad de superar el culto ciego a la juridicidad que se enseña en las facultades, cuando a cinco metros existen otros cuerpos, otras identidades, otros sentidos y pertenencias? O ¿cómo no entender que los derechos no son armónicos, ni estáticos, ni contenidos acabados y desprovistos de interpretación subjetiva, cuando una persona concreta, con sabiduría de otra vereda, se ríe de una norma que contiene un impersonal “derecho a la vida” y reflexiona que prefiere que le maten pero que no le rayen la cara, porque es precisamente en su construcción estética donde ella se ha jugado la vida? Desafortunadamente, el ejercicio tradicional del Derecho no propicia estos encuentros. Al contrario, se empeña en eternizar paralelas entre sujetos concretos y normas abstractas. L@s iusalternativistas rechazamos esa geometría y creemos en la necesidad de subvertir las paralelas del orden jurídico a través de la puesta en tensión – y nunca mejor dicho, en juicio – de sus propias prácticas e instituciones excluyentes.

miércoles, 16 de junio de 2010

Carnetización Trabajadoras Sexuales Trans Callejizadas

Entre Junio y Agosto de 2009, es decir hace un año, pusimos en marcha uno de los mecanismos más novedosos en materia de Usos Alternativos del Derecho.

El proceso de carnetización, se convirtió en una herramienta que utilizó elementos tan formales, como los: "Artículos de la Constitución Ecuatoriana" y elementos de identidad y estéticas callejeras, para la creación de la CEDULA CULTURAL.

A continuación unas cuantas imágenes de lo que fue ese proceso y de cómo un año después el resultado es un evidente descenso de los niveles de violencia entre TSTC* y Policías:

TSTC.- Trabajadora Sexual Trans Callejizada




sábado, 27 de marzo de 2010

Subversión desde DENTRO (muy dentro): Activismo y Patrulla Legal

Escrito por: Gabrielle Esteban, residente político de la Casa Trans y patrullero de la 7ma. Patrulla Legal

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
Como leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar (…)

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
Como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
Y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.

Porfirio Barba Jacob. Fragmento de “Canción de la vida profunda”.


Llegué a Ecuador, a Quito, al PROYECTO TRVNSGÉN3RO, a la PATRULLA LEGAL, por pura curiosidad… unos meses antes de mi llegada, una muy querida amiga radicada en Chile, me habló sobre una entrevista que le iba a realizar a una Trans de Ecuador, que estaba por esos días de visita en ese país. Claro, cuando hablamos, mi amiga y yo teníamos la imagen mental de una trans como las que ya habíamos conocido en Colombia, o de aquellas que se ven en televisión o en las marchas del “Orgullo Gay”[1]… nuestras representaciones de lo Trans eran tan limitadas en ese momento, lo cual quedó tan claro, cuando al otro día, mi amiga llamó a contarme sobre la famosa entrevista y lo primero que me dijo fue… “uishhhh, tienes que conocer a Eli Vásquez” y durante una tarde entera me habló de Transfeminismo, Trisexualidad, “Trans de la cabeza”, “Asesoría Jurídica Itinerante” y “Usos Alternativos del Derecho”… todos ellos conceptos que, debo reconocer, sólo por asociación entendía. Mi amiga se enfrascó con la idea de que les escribiera y así poder viajar en el momento que pudiera para ir a conocer esa experiencia, que según ella “me transformaría” y me daría muchas nuevas ideas para mi trabajo en el COLECTIVO SENTIMOS DIVERSO… sobre todo, me daría una nueva perspectiva dentro de mi propio procesos personal, en mi iniciativa de construir algo con qué identificarme y que iba más allá de lo que yo catalogaba como Trans.

Las historias que mi amiga me contó, que a su vez Elizabeth Vásquez le había narrado sobre las actividades reloquísimas en las que con un grupo de personas salían en medio de las noches frías de Quito a hacer recorridos por los lugares en que tradicionalmente se ejerce el trabajo sexual por parte de transfemeninas, eran lo suficientemente intrigantes para mí, que era estudiante de Derecho en una prestigiosa universidad colombiana, a la que sus clases insípidas, aburridoras, conservadoras y sobre todo, deshumanizantes, me estaban llevando a tomar la decisión de abandonar esa carrera que no llenaba mis expectativas… por otro lado, andaba en una búsqueda muy importante en mi proyecto de vida: quería encontrarle significado a la palabra ACTIVISTA.

Todas esas fueron las razones para llegar a este proceso sin ser invitadx… me ganó la curiosidad, el desencanto por el proceso colombiano de diversidad sexual y las ansias de encontrarme… así que le hice caso a mi amiga y arranqué en mis vacaciones escolares hacia Quito… 783 kilómetros de distancia, 29 horas de viaje y 200 dólares en gastos, fueron los costos numéricos, mientras que la altura, el frío y el sueño fueron un costo más difícil de calcular.

Para mi primera noche de patrulla, la lección uno que Ana Almeida, Directora Ejecutiva del PROYECTO TRVNSGÉN3RO me dio, fue precisamente, sobre lo difícil que es el trabajo de la calle, porque es el territorio de ellxs, y ganarse el paso por su territorio, no es cosa obvia, hay reglas, que viéndolas en perspectiva, significan supervivencia, no más ni menos que eso. Hay un lenguaje, un horario, personajes (la policía, los batracios, los clientes…) que deben entenderse en ese contexto, que nos permiten ver esa realidad, pero eso no significa que podamos inmiscuirnos en ella.

Esa lección, me dio una señal. Generalmente quiénes comenzamos este tipo de trabajos, con una conciencia social, con un afán de cambiar eso que nos disgusta o no estamos de acuerdo, que nos parece injusto, pensamos que hay que arrancar de raíz eso que no entendemos, y creemos que eso cambiará en algo la situación, la mejorará… Lo que sucede en la calle es una de esas situaciones que uno quisiera cambiar… comprender a las transfemeninas, en su territorio, en sus dinámicas de trabajo, dónde arrancan a puños e insultos del frío y la lluvia, lo que comerán al otro día y sostendrán a su familia, otras a “su hombre” o “marido”, es bien complicado. “Chicas de la vida fácil”, diría mi abuelita y algunas de mis vecinas… ¿Fácil? Qué ironía. Lo que vi, me hizo comprender que el trabajo de la calle es una bomba de tiempo, que siempre les estalla en la cara.

La patrulla en la que comencé a participar era la séptima generación de personas que hacíamos ese trabajo. Estaba conformada por Ana activista transfeminista, Jorge, activista Intersex y yo. Generalmente la patrulla comienza a las 10 pm y hay que cumplir un protocolo de seguridad y de sistematización. Las reglas esenciales dentro del carro son llevar las ventanas cerradas, mantener cigarrillos en el bolsillo y no llevar nada de valor. Se hacen recorridos por distintas zonas de la ciudad, como La Mariscal, La Michelena y La Y. Todo depende de cómo esté el ambiente en cualquiera de esas zonas y de eso depende la duración de la patrulla.

Pues bien, en ese contexto llegó la lección dos de Ana: se puedes observar todo, pero no opinar nada. No se puede decir ni juzgar nada. Eso sólo lo pude comprender, cuando esa noche decidimos terminar la patrulla, luego de hacer una última visita a La Y, a eso de las 3 de la mañana. Nos bajamos del “cheverolo” (o el carro de la patrulla), caminamos hacia dónde se encontraban las chicas. Nos hicimos al lado de ellas y las veíamos trabajar. Era un asunto extraño para mí. Llegaban muchos “clientes”, en motos, en carros, a pie y ellas hacían su oficio delante de nosotrxs y nosotrxs en silencio…

Allí observé algunas cosas: cómo se enganchaba al cliente, o éste qué tipo de servicios iba a buscar, cómo hacían el contrato verbal y las diferentes formas de prestar el servicio que ellas ofrecían. ¿En qué pensaba en ese momento? Estaba impresionado, por lo que hacían y lo que les hacían… por quiénes eran sus clientes (guardaespaldas, funcionarios, esposos consagrados, personas que con la luz del día, deben verse bien diferentes a cómo yo les veía en ese momento). No fue nada agradable, sobre todo por la actitud de aquellos hombres, que buscaban a una persona, que luego se convertía en un objeto que les satisfacía.

La imagen más clara que tengo de esa noche, y que me reafirma en lo anterior, fue lo que sucedió cuando ya nos íbamos. Al estar con las chicas, conversamos de todo, mientras ellas van buscando clientes. Una de ellas, estaba frente a mí y la abordaron tres hombres, todos se transportaban en la misma moto. La conversación giró en torno a que uno de ellos, era llevado por los otros dos, porque quería “probar”, quería iniciarse en este gustico… mientras se cerraba el trato, los tres hombres manoseaban, “probaban la mercancía”. Hacía de todo con ella. De pronto, estalló un conflicto entre los cuatros protagonistas de esta escena. De un momento a otro, uno de ellos se puso agresivo y comenzó a pelear... Sin embargo, los tres hombres se fueron en su motocicleta, pero al pasar más adelante, agarraron a una de las chicas, que por primera vez salía a trabajar y que no era de la ciudad y sin compasión, le rosearon un gas muy fuerte por todo el cuerpo. Nosotrxs estábamos en la otra esquina y corrimos a ayudarla. Una de las tantas maneras de cortar el efecto del gas, es con el humo, por ello era tan importante cargar cigarrillos, pues con ellos ayudamos a la chica a calmar el ardor de la piel. Al mismo tiempo, otro cliente golpeaba a otra chica y al fondo se escuchaba una moto, la de los tres hombres del gas, pero ahora roseándonos a todos nosotrxs con el mismo gas pimienta. Fue terrible, pero no podíamos sino estar cerca al humo. A todxs nos cayó en la cara, pero la más grave era la primípara. Fumamos algunos cigarros más y permanecimos al lado de la fogata improvisada que hicimos para aminorar los daños de aquel ataque. La noche termino con algunas lágrimas, por el gas y algunas mías de indignación. Pero terminó.

No regresé a mí país al otro día… como varias personas pensaron y como muchas otras esperaban. Claro que se siente miedo, claro que es difícil el trato con las chicas, claro, pero claro que queda mucho trabajo por hacer, aunque sea agotador, aunque sea cuesta arriba, incluso más de lo que ya ha sido, pero como me lo enseñó Ana, lo que estamos haciendo hoy, no va a ser para nosotrxs, sino para quienes vienen después. Por ello vale la pena. Por eso no me fui.

Lo que se ha construido hasta ahora, son las bases sólidas de un proyecto político, en el que aquellas personas que por su construcción identitaria, pensaban que eran “anormales” o que la violencia de la policía, de los clientes, de los vecinos del barrio, era justificada, por ser ellxs quienes son, y que ahora, después de muchas patrullas, de muchas gaseadas, insultos, son capaces de pararse frente al patrullero de turno y reclamar y denunciar alguna de las violaciones a sus derechos, significa que eso de ”llevar el Derecho a la calle” tiene sentido; no es un absurdo pensar que estar recostadxs en el mismo muro de La Y, en la penumbra, en medio del peligro que ellas pasan y de su trabajo, hablando sobre sus derechos, escuchando sus quejas, sus historias, enfrentando a la policía, ahora dialogando con ella, para que todos comprendamos la amplitud de la palabra Derecho y la utilicemos para reconocer la dignidad de los cuerpos no heteronormados no es lo que un grupo de “gente reloquisíma” hace en las noches, es un proyecto de vida bastante lucido.

La Patrulla Legal ha sido un puente en medio de una frontera, que me ha permitido caminar por el borde de un mundo, que la sociedad oculta, porque le avergüenza; un mundo en que nadie puede ser juzgado, no hay culpables, pero en el que claramente se puede palpar la vileza con que un ser humano es capaz de tratar a otros seres humanos. Las noches son cómplices perfectas, como también son enemigas… en la oscuridad de la ciudad, de las calles, de los puentes es posible fracturar las “buenas costumbres”, como también es posible, sonreír porque se le gana a la vida una partida más, mientras se pasa la noche.


[1][1] En Colombia tenemos la fortuna de que no se llame del “Orgullo Gay”, sino Marcha por la Ciudadanía LGBT, aunque las reivindicaciones y la fecha sean iguales… una dura pelea que ganaron las mujeres del Sector LGBT de Bogotá…

La Patrulla Legal en el libro: 8 años de Activismo Transfeminista en el Ecuador


lunes, 4 de enero de 2010

LLAMAMIENTO A LA INSURRECCION TRANSFEMINISTA


Combatientes cuban+s conocidas como "las barbudas" bajaron de las montañas y el 1º de enero de 1959 tomaron La Habana acabando con la dictadura bananera de Fulgencio Batista que había convertido Cuba en el "casino" de EEUU, y en eso: llegó Fidel y el triunfo de la revolución socialista cubana.
35 años más tarde, el 1º de enero de 1994, campesin+s indígenas pertenecientes al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional también bajaron de las montañas. Comenzando por San Cristobal de las Casas ocuparon muchas poblaciones del Estado mejicano de Chiapas coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Mexico y Canadá que condenaba a una mayor pobreza a las poblaciones indígenas. Bajaron del monte, tomaron sus objetivos y desencadenaron una de las revoluciones con mayor trascendencia de las últimas décadas del siglo XX.
Hoy, 1º de enero de 2010, desde diferentes barrios, ciudades, culturas y mundos hacemos un llamamiento a la revolución transfeminista, a la conformación de las manadas como unidades básicas de convivencia y organización y a la rebelión en las calles, en las casas y en los pueblos.
Desde nuestras aceras y con toda nuestra pasión proclamamos a los 4 vientos el siguiente :
MANIFIESTO PARA LA
INSURRECCIÓN TRANSFEMINISTA
Hacemos un llamamiento a la insurrección TransFeminista:
Venimos del feminismo radical, somos las bolleras, las putas, lxs trans, las inmigrantes, las negras, las heterodisidentes... somos la rabia de la revolución feminista, y queremos enseñar los dientes; salir de los despachos del género y de las políticas correctas, y que nuestro deseo nos guíe siendo políticamente incorrectas, molestando, repensando y resignificando nuestras mutaciones. Ya no nos vale con ser sólo mujeres. El sujeto político del feminismo “mujeres” se nos ha quedado pequeño, es excluyente por sí mismo, se deja fuera a las bolleras, a lxs trans, a las putas, a las del velo, a las que ganan poco y no van a la uni, a las que gritan, a las sin papeles, a la marikas...
Dinamitemos el binomio género y sexo como práctica política. Sigamos el camino que empezamos, “no se nace mujer, se llega a serlo”, continuemos desenmascarando las estructuras de poder, la división y jerarquización. Si no aprendemos que la diferencia hombre mujer, es una producción cultural, al igual que lo es la estructura jerárquica que nos oprime, reforzaremos la estructura que nos tiraniza: las fronteras hombre/mujer. Todas las personas producimos genero, produzcamos libertad. Argumentemos con infinitos géneros...
Llamamos a la reinvención desde el deseo, a la lucha por la soberanía de nuestros cuerpos ante cualquier régimen totalitario. ¡Nuestros cuerpos son nuestros!, al igual que lo son sus límites, mutaciones, colores, y transacciones. No necesitamos protección sobre las decisiones que tomamos en nuestros cuerpos, transmutamos de género, somos lo que nos apetece, travestis, bollos, superfem, buch, putas, trans, llevamos velo y hablamos wolof; somos red: manada furiosa.
Llamamos a la insurrección, a la ocupación de las calles, a los blogs, a la desobediencia, a no pedir permiso, a generar alianzas y estructuras propias: no nos defendamos, ¡hagamos que nos teman!
Somos una realidad, operamos en diferentes ciudades y contextos, estamos conectadxs, tenemos objetivos comunes y ya no nos calláis. El feminismo será transfronterizo, transformador transgenero o no será, el feminismo será TransFeminista o no será...
Os Keremos.
Red PutaBolloNegraTransFeminista.
Medeak, Garaipen, La Acera Del Frente, Itziar Ziga, Lolito Power, Las Chulazas, Diana J. Torres AKA Pornoterrorista, Parole de Queer, Post_op, Las maribolheras precarias, Miguel Misse, Beatriz Preciado, Katalli, MDM, Coletivo TransGaliza, Laura Bugalho, Heroína de lo periférico, EHGAM, NacionScratchs, IdeaDestroyingMuros, Sayak Valencia, TransFusión, Stonewall, Astrid Suess, Alira Araneta Zinkunegi, Juana Ramos, 7menos20, Kim Pérez (Cofundadora de Conjuntos Difusos), d-generadas, lasdel 8 y et al, Beatriz Espejo, Xarxa d'Acció Trans-Intersex de Barcelona, Guerrilla Travolaka, Towanda, Ciclobollos, O.R.G.I.A, Panteras Rosa, Trans Tornados, Bizigay, Pol Galofre, No Te Prives, CGB, Juanita Márkez, Miriam Solà, La Quimera Rosa, Ningún Lugar, Generatech, Sr. y Sñra. Woolman, Marianissima Airlines, As dúas, Oquenossaedacona, Go Fist Foundation, Proyecto Transgénero - Cuerpos Distintos, Derechos Iguales, Patrulla Legal,Transtango, Casa Trans de Quito, Mery Escala Ribas, Alba Pons Rabasa, Confederación Ecuatoriana de Comunidades Trans e Intersex-CONFETRANS, Rodrigo Requena, Lola Clavo, Panaderas Sin Moldes, Señorita Griffin, Impacto Nipón, Las Mozas de KNY, Kabaret Lliure de Mediona, Teresa Matilla

domingo, 16 de agosto de 2009

Noches Patrulleras-Anécdotas de la Sexta Patrulla Legal

El trazado de una cruz de alcohol en el pavimento es parte de un ritual que recuerda a las "ánimas", a las compañeras trans de la familia callejera caídas en combate, como Yelina, Shaina, la César, Maylin... La dueña de zona es la primera en destapar la botella de Norteño y, tras la ofrenda a las ánimas, toma el primer trago de la noche, que luego circula, imparable...
Le conocemos por años, desde los inicios de la Patrulla. Ha estado cuarenta años en la calle - cosa inusual - sobreviviente consumada que nos alegra cada vez que constatamos que está viva. Se llama Grace, también conocida como "La Picuda" y en la actualidad para en la Michelena. En sus lapsos sobrios, cuenta que tiene 72 años, que fue subteniente de aviación y que tiene tres hijos. A veces se traslada a La Y, buscando la solidaridad de las más jóvenes y la del equipo patrullero.

Eli Vásquez y La Picuda, amigas de siete años. Esta es una foto de la Sexta Patrulla, tomada la noche en que hicimos entrega a Grace de su carnet de trabajadora sexual, miembro de la Asociación La Michelena.

En el 2007, posa para la Quinta Patrulla.

La Picuda con Hugo Vera, activista del PT, y junto a sus compañeras de trabajo Doña Rita y Estrella. Foto de veteranas.